Libros para poner en contexto los procesos electorales en México

México está en constante cambio social. Esta situación no pasa desapercibida para escritores, historiadores y cronistas, quienes buscan retratar en sus obras el devenir de este país. “La literatura nos debe de servir para darnos más perspectiva sobre la continuidad que hay entre distintos periodos históricos y fenómenos como la desigualdad que se vive en un país”, dice a El País el escritor Alberto Chimal (Toluca, 1970).

Los procesos electorales forman parte del constante cambio político y social al que están sujetas las democracias y que son tema central de una variedad de obras literarias, indica a Verne Julio Patán (Ciudad de México, 1968). “En México ha sido muy importante la tarea de los escritores, periodistas e historiadores, ya que históricamente hemos sido una sociedad muy opaca. Lo que no se transparenta en el ámbito político se hace en estos ámbitos”, dice el periodista cultural y ensayista.

En este Día Internacional del Libro preguntamos a tres escritores cuáles son sus recomendaciones de obras de ficción y no ficción del México contemporáneo para entender mejor los procesos electorales recientes.

1. Una Novela Criminal, de Jorge Volpi (2018)

Esta obra de no ficción es ganadora del Premio Alfaguara 2018. En este texto, el autor narra la historia de Florence Cassez, ciudadana francesa que fue liberada por la justicia mexicana tras siete años de prisión. “Aunque no habla de elecciones como tal, retrata una parte de México que es criminal y las fallas en el sistema de justicia. Es una obra muy poderosa”, dice a Verne Francisco Martín Moreno, escritor y columnista de EL PAÍS.

2. Los Periodistas de Vicente Leñero (1978)

Esta novela de no ficción retrata el golpe que dio el gobierno de Luis Echeverría(quien gobernó de 1970 a 1976) al diario Excélsior, donde Leñero colaboraba. “Relata la visión de Leñero en primera fila, sobre cómo el poder puede ejercer presión contra un medio de comunicación importante como en ese momento lo era Excélsior”, dice Chimal. Este acto fue una reacción del Gobierno a la postura crítica que mantenía el diario.

3. La Sombra del Caudillo, de Martín Luis Guzmán (1929)

Una novela postrevolucionaria que retrata el asesinato del General Francisco R. Serrano y que hace una crítica al caudillismo de aquélla época. “No retrata un ambiente electoral pero sí un ambiente y una forma de hacer política que ahora se repite en muchos procesos electorales en el país”, señala Patán.

4. La Presidencia Imperial, de Enrique Krauze (1997)

En este libro de no ficción, el también columnista de EL PAÍS retrata la vida de México bajo el régimen presidencial priista. Se ubica desde el periodo de Gobierno de Manuel Ávila Camacho (1940-1946) hasta el de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994). “Asume una perspectiva dentro de su línea de trabajo como historiador, más amplia y menos apasionada. Nos hace plantearnos cuánto más nos falta conocer de nuestra propia historia”, dice Chimal.

5. Temporada de Huracanes, de Fernanda Melchor (2017)

Una obra de ficción que cuenta la historia de unos niños que encuentran un cadáver flotando en un río a las afueras de una ranchería. “Parece un libro apolítico, porque no habla de funcionarios ni de candidatos, sino de un mundo criminal de una forma sórdida. Describe bien el telón de fondo de la violencia que ha ocupado el lugar de una política sana”, considera Chimal

6. Cartas a una joven desencantada con la democracia, de José Woldenberg (2018)

El autor fue presidente del que fuera el Instituto Federal Electoral (IFE) y actualmente es asesor del Instituto Nacional Electoral. En este ensayo de ficción, Woldenberg recrea una conversación con una joven millenial que no se encuentra a gusto con un régimen democrático como el de México. “Lo que trata de hacer es dialogar con una joven imaginaria y no tanto, desencantada con la democracia en el sentido más ortodoxo, la democracia sin adjetivos. Una espléndida radiografía de la democracia en general y en particular en México”, dice Patán.

7. Memorias, Volúmenes I y II de José Vasconcelos

Este político y pensador mexicano fue Secretario de Educación de 1921 a 1924 y a él se le atribuye la frase “Por mi raza hablará el espíritu”, lema de la Universidad Nacional Autónoma de México. “Puede parecer un poco antigua, pero sirve para entender muy bien dónde estamos parados”, señala Patán. “Fue un hombre muy activo que terminó siendo antidemocrático. Los primeros dos volúmenes de las memorias son una radiografía del poder”.

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