Esto es lo que debes saber antes de la consulta sobre el Nuevo Aeropuerto Internacional de México

La consulta ciudadana para decidir el futuro del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) se realizará esta semana, entre el 25 y el 28 de octubre.

El motivo para construir un nuevo aeropuerto es que el actual que existe en la Ciudad de México está saturado. En los últimos cinco sexenios, se han estudiado más de siete proyectos para resolver ese problema, y el gobierno de Enrique Peña Nieto decidió desarrollar las obras en Texcoco. Aunque llevan ya un par de años en construcción y cuentan con el financiamiento, la próxima administración de Andrés Manuel López Obrador ha expresado dudas en torno a la magnitud de su costo.

Por ello, ha planteado otras ideas, que se preguntan en la consulta. Las dos alternativas por las cuales se pronunciarán los ciudadanos son: continuar con la construcción del aeropuerto en Texcoco o, en su lugar, construir dos pistas en Santa Lucía y reacondicionar el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y el aeropuerto de Toluca.

Esto es lo que debes considerar en ambas alternativas.

Nuevo Aeropuerto de Texcoco

Los argumentos a favor del aeropuerto de Texcoco son dos: que es una de las soluciones más viables para aliviar —pero no solucionar completamente— el problema de la saturación en la capital; y que tiene bastante avance en su construcción y cuenta con el financiamiento resuelto.

Al cierre de septiembre, el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM) ha licitado 15 contratos por un monto de 124,800 millones de pesos (considerando los estudios), y reporta un avance global del 32.15%.

De cancelarse el proyecto, en el polígono de cerca de 5,000 hectáreas quedarían sin uso obras terminadas como la cimentación de la terminal y las pistas, además de otras inconclusas como el edificio terminal y la torre de control.

“Casi una tercera parte de la obra ya está hecha. Lo que ya pagaste a los contratistas es dinero que se irá por el excusado y no se recuperará. A lo que se suman los gastos no recuperables de los contratos que siguen vigentes y operando, y que se tendrán que pagar”, explica Juan Carlos Machorro, socio del despacho Santamarina & Steta a cargo del área aeronáutica y aeroportuaria.

Las obras preliminares consideran seis contratos por un monto de 6,700 millones de pesos, y están terminadas en su totalidad. El siguiente paquete es el de las obras de tierra, es decir, el edificio terminal y la torre de control, que se adjudicaron en seis contratos por un monto total de 103,200 millones, de los cuales hay un avance físico, en promedio, de 39%, y un avance financiero de 35%.

Entre los argumentos en contra, a pesar de que ya se ha ejercido buena parte del gasto, el equipo de López Obrador critica el sobrecosto del proyecto, que pasó de 185,000 a 285,000 millones de pesos. También destaca, como puntos negativos, los impactos ambientales y el futuro cierre tanto de la base militar de Santa Lucía como del AICM.

De acuerdo con México Evalúa, en el proyecto hay contratos como el de la barda perimetral donde los sobrecostos han sido de hasta 89% y que han demorado hasta 53% más tiempo del planeado. A esto se suman otros problemas relacionados con la transparencia, pues no hay documentos públicos sobre los convenios modificatorios de contratos o de supervisión.

AICM, Santa Lucía y Toluca

La alternativa presentada e impulsada por López Obrador y su equipo de transición ha encontrado opositores entre empresarios y expertos aeronáuticos. El proyecto consiste en mantener en operación el AICM, construir dos pistas en la base militar de Santa Lucía y reactivar el aeropuerto de Toluca.

“Santa Lucía no es viable ni técnica ni financiera ni logísticamente hablando, y ahí sí el gobierno va a tener que desembolsar”, opina Machorro. El primer obstáculo, dice el abogado es la distancia entre el AICM y ambos aeropuertos, pues están a más de 50 kilómetros, por lo que las conexiones entre ellos serían muy complicadas.

El plan de López Obrador considera invertir cerca de 100,000 millones de pesos en Santa Lucía y otros 5,000 millones para modernizar el AICM y el de Toluca. Varios expertos consultados coinciden en que Toluca no es una alternativa para complementar al AICM, por la mala conectividad y el costo de las autopistas.

Entre las ventajas, el proyecto cumple con mejores requerimientos medioambientales que el de Texcoco, permitiría mantener en operación el AICM, que está en plena ciudad y por tanto tiene buena conectividad, y los costos de mantenimiento a largo plazo serían menores.

Pese a ello, como no existe un proyecto ejecutivo para la construcción de Santa Lucía, eso demoraría aún más la puesta en marcha de una alternativa para aliviar la saturación del AICM, que es el problema principal para el que hay que encontrar una solución, sea la que sea.

Fuente

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Botón volver arriba